Consagración a los Inmaculados corazones de Jesús y María

Imagen de Mariu

Ante los acontecimientos actuales,  y conscientes de  la importancia de nuestra participación para evitar una catástrofe mayor, providencialmente los Obispos Mexicanos, están dispuestos a Consagrar a México, a los Inmaculados Corazones de Jesús y de María,  este 12 de Diciembre en la Basílica de Guadalupe a las 12 horas.

El conocimiento del Don de la Divina Voluntad que Jesús tiene para ofrecernos y que por Gracia de Dios podemos compartir en este sitio, nos va capacitando a hacer nuestro el Depósito de la Fe en la Iglesia Católica, para que a nombre de todos nuestros hermanos, Fundidos en la Divina Voluntad,  Consagremos nuestros Corazones y los de todo el género humano a los Inmaculados Corazones.

Aqui están algunas de las Consagraciones que aparecen en los diferentes Escritos de la Sierva de Dios Luisa Piccarreta:

 

CONSAGRACIÓN A LA DIVINA VOLUNTAD

 

          Oh Voluntad Divina y Adorable, heme aquí ante la inmensidad de tu Luz, para que tu Eterna Bondad me abra las puertas y me haga entrar en Ella, para formar mi vida toda en Ti, Voluntad Divina.

          Así pues, postrado ante tu Luz, yo, la más pequeño entre todas las criaturas, entro, oh Adorable Voluntad, en el pequeño grupo de los hijos de tu “FIAT” Supremo.

          Postrada en mi nada, invoco y suplico a tu Luz que me revista y eclipse todo lo que no Te pertenece, de modo que ya no mire, ni comprenda, ni viva, sino en Ti, Voluntad Divina.

          Esta será, mi vida, el centro de mi inteligencia, arrebate  mi corazón y  todo mi ser. En mi corazón no quiero que tenga más vida el querer humano; lo arrojaré fuera de él y así formaré el nuevo Edén de paz, de felicidad y de amor.

          Con Ella seré siempre feliz, y tendré una fuerza única y una Santidad que todo santifica y conduce a Dios.

          Aquí postrada, invoco la ayuda de la Sacrosanta Trinidad para que me admita a vivir en el claustro de la Divina Voluntad, y así regrese en mí aquel Orden primero de la Creación, tal y como fue creada la criatura.

          Madre del Cielo, Soberana y Reina del “FIAT” Divino, tómame de la mano e introdúceme en la Luz del Divino Querer. Tú serás mi guía, mi dulcísima Madre, y me enseñarás a vivir y a mantenerme en el orden y en el recinto de la Divina Voluntad. Soberana Celestial, a tu Corazón confío todo mi ser. Tú me enseñarás la Doctrina de la Divina Voluntad y yo pondré toda mi atención en escucharte. Extenderás tu manto sobre mí, para que la serpiente infernal no se atreva a penetrar en este sagrado Edén para seducirme y hacerme caer en el laberinto del querer humano.

          Corazón de mi Sumo Bien Jesús, Tú me darás tus llamas para que me incendien, me consuman y me alimenten, para formar en mí la Vida del Supremo Querer.

          San José, tú serás mi protector, el custodio de mi corazón, y tendrás las llaves de mi querer en tus manos. Celosamente custodiarás mi corazón y nunca más me lo darás, para estar así seguro de no salirme jamás de la Voluntad de Dios.

          Ángel custodio mío, guárdame, defiéndeme, ayúdame en todo, para que mi vida sea llamada que atraiga a todos al Reino de la Divina Voluntad.

          Corte del Cielo toda, dame tu ayuda, y yo viviré para siempre en la Voluntad Divina.(Tomada del Breviario) 

 

Ofrecimiento y Consagración de la voluntad humana a la Reina celestial.

 

Mamá dulcísima, heme aquí ante los pies de vuestro trono postrada, soy tu pequeña hija que quiero darte todo mi amor filial, y como hija tuya quiero entrelazar todas las florecitas, todas las jaculatorias, mis promesas que tantas veces he hecho en este mes de gracias, de no hacer jamás mi voluntad, y formando corona quiero ponerla en tu seno como testimonio de amor, de agradecimiento a mi Mamá.

Pero eso no basta, quiero que la tomes entre tus manos como señal de que aceptas mi don, y el toque de tus dedos maternos me la convierta en tantos soles, al menos por cuantas veces he tratado de hacer la Voluntad Divina en mis pequeños actos.

¡Ah! sí Madre Reina, tu hija quiere darte los homenajes de luz y de soles fulgidísimos, sé que Tú tienes muchos de estos soles, pero no son los soles de tu hija, en cambio yo quiero darte los míos, para decirte que te amo y para comprometerte a amarme.

Mamá Santa, Tú me sonríes y con toda bondad aceptas mi regalo, y yo te agradezco de corazón, pero quiero decirte tantas cosas, quiero encerrar en tu corazón materno mis penas, mis temores, mis debilidades, todo mi ser como lugar de refugio, quiero consagrarte mi voluntad.

¡Ah! Mamá mía, acéptala, haz un triunfo de la gracia y un campo donde la Divina Voluntad extienda su reino.

Esta mi voluntad a ti consagrada nos volverá inseparables y nos tendrá en continua relación, las puertas del Cielo no se cerrarán para mí, porque habiéndote consagrado mi voluntad, a cambio me darás la tuya, así que, o la Mamá vendrá a estarse con su hija en la tierra, o la hija irá a vivir con su Mamá en el Cielo, ¡oh! cómo seré feliz.

Escucha Mamá queridísima, para hacer más solemne la consagración de mi voluntad a ti, llamo a la Trinidad Sacrosanta, a todos los ángeles, a todos los santos, y ante todos protesto, y con juramento, el hacer solemne consagración de mi voluntad a mi Mamá celestial.

Y ahora Soberana Reina, para concluir te pido tu santa bendición para mí y para todos, tu bendición sea celestial rocío que descienda sobre los pecadores y los convierta, sobre los afligidos y los consuele, descienda sobre el mundo entero y lo cambie al bien, descienda sobre las almas del purgatorio y apague el fuego que las quema, tu bendición materna sea prenda de salvación a todas las almas. (Tomada del Libro de la Virgen María en el Reino de la Divina Voluntad)

 

Oh María, Madre de Jesús y Madre mía,
yo te entrego y te consagro mi vida
como hizo tu Hijo Jesús.
Me abandono a tu derecho de Madre y a tu poder de Reina,
a la Sabiduría y al Amor del que Dios te ha colmado,
renunciando totalmente al pecado y a aquel que lo inspira,
y Te entrego mi ser, mi persona y mi vida,
especialmente mi voluntad,
para que Tú la tengas en tu Corazón materno
y la ofrezcas continuamente al Señor
junto con el sacrificio que Tú hiciste
de Tí misma, de tu voluntad.
En cambio, enséñame a hacer como Tú la Voluntad Divina
y a vivir en Ella.


Padre Pablo M. Sanguiao.

 

Enlace para leer un Articulo muy interesante sobre el Triunfo de Los corazones de Jesíus y María.

 

http://forosdelavirgen.org/65220/la-profecia-del-triunfo-del-corazon-inm...